El casco histórico

Cómo es lógico, los más de mil años de historia que han pasado por nuestros calles han dejado como legado edificaciones singulares y repletas de referencias arquitectónicas y culturales, edificios que podemos dividir según épocas, de la siguiente manera:

El Patraix medieval.
Si debiéramos hablar de los edificios más antiguos del barrio, seguramente la mención sería obligatoria para el conjunto de tres casas medievales que, todavía hoy, podemos contemplar en la calle de L´Alcúdia, y que formarían parte de la alquería medieval de Patraix. Aunque su estado es actualmente un tanto ruinoso, cualquier visitante podrá apreciar la típica planta medieval, y los muros de tapial de baldosas que, en algunos edificios podemos observar a simple vista. Dentro, las casas conservan elementos arquitectónicos originales como arcos de medio punto, que delatan su antigüedad. Tarea pendiente es, desde luego, emprender un peritaje serio que pudiera ayudarnos a determinar cuántos elementos conservados, exteriores o interiores, comportan un valor histórico o arquitectónico.
El esquema de disposición interior responde al prototipo de casa a dos manos, que basa su distribución en un corredor central que va dando acceso a los diferentes aposentos y que remata a uno de los dos lados con la cocina y al fondo con el acceso al patio o corral. También podemos observar algunos edificios que, situados en la calle del Marqués de Elx, confieren por su antigüedad un regusto tradicional muy característico a nuestro barrio. Estas casas datan, muy posiblemente, del siglo XV o quizás del XVI. De la que antes estaba situada junto a la antigua sede de la asociación de vecinos se llama que fue vivienda de la novia del Palleter, personaje legendario de la guerra napoleónica.
Estas casas se diferencian de las anteriores en qué responden al esquema característico valenciano de la casa a una mano, es decir, la distribución interior se organiza a partir de un corredor lateral que conduce a las habitaciones y que concluye en la cocina. Se trata, en rigor, del mismo esquema que podemos encontrar en las típicas barracas. En el actual edificio destinado a garaje de a pie del Marqués de Elx observamos una estructura de casa valenciana, con dos pisos y un andén destinado muy posiblemente a la cría del gusano de seda, atestiguada en Patraix desde muy antiguo. Sería deseable una rápida dignificación de este edificio por el que se refiere a su aspecto exterior, así como la ejecución del plan de peatonalización en este tramo del casco.

El patraix tradicional.
Dentro de los límites del casco viejo, y como es lógico, encontramos también la típica estructura de la casa de pueblo valenciana, con edificios de carácter sobrio y sencillo, generalmente con dos alturas y tejado a doble vertiente. Dos muestras un poco originales de este estilo son los números 3 y 4 de la Plaza de Patraix, que responden a un mismo esquema compositivo. De hecho, en estos dos casos encontramos una planta ancha y alargada que hace recaer a la plaza una amplia fachada, con reja sencilla y composición parecida en los vanos exteriores. La escasa estatura de ambas edificaciones no es un elemento arquitectónico inherente a estas, sino que es resultado de las progresivas reformas en el asfaltado de la plaza, que han actuado levantando el nivel de a pie. Ya en la calle Juan Bautista Corachán vemos ejemplos de este mismo esquema constructivo en edificaciones con molduras y remates un tanto más ornamentales (imágenes inferiores).

El patraix modernista.
Una ojeada al nuestra calle Juan Bautista Corachán basta para poder contemplar algunos de los edificios que la tendencia modernista dejó en nuestro barrio. Cuando, en este caso, hablamos de Modernismo, debe quedar claro que los edificios en cuestión no son en puramente de este estilo, en este caso tendrían uno grandísimo valor, sino que filtran a un esquema clásico de vivienda valenciana algunos elementos típicamente modernistas entre los que destacaría sobre todo el gusto por el ornamentación.
En la calle Beata Inés y adyacentes encontramos algunas graciosas muestras del Modernismo popular. Se trata de una serie de casas de reducidas dimensiones que adaptan al modelo de casa de pueblo el ornamentación vistosa anteriormente comentada. Por desgracia, estas casas no se han conservado en un entorno adecuado a la estética que los es propia, y los últimos edificios levantados en la zona no han contribuido a mejorar esa situación, aunque el régimen de alturas haya sido respetado.

Edificios destacados del barrio.
La iglesia de Patraix

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